¿Montessori y Waldorf?

Hoy les quiero contar que estamos mezclando las pedagogías Montessori y Waldorf desde hace ya unos meses, gracias a nuestro emprendimiento (digo nuestro porque Ema es parte fundamental en él) hemos conocido y probado el enfoque de la pedagogia Waldorf a nuestras rutinas.

Desde que Ema era muy chiquitita he tenido la sensación de que al intervenir tanto con la estimulación temprana, mas que apoyar a la autonomia y favorecer el uso de la imaginación y creatividad, caemos inevitablemente en un enfoque asistencialista, partiendo de la base de que a nuestros niños debemos enseñarle a hacer todo, lo que me hacia sentir que de Ema no salía jugar a algo espontáneamente, ó, en la mayoría de los casos, que esperaba que un adulto guiara el juego, y en el peor de los casos que el adulto impusiera el juego.

En nuestros chicos todo es trabajo para lograr cosas, y pienso, que a traves del juego espontáneo las cosas se van dando sólas, y somos nosotros los padres y la familia alrededor del niño, quienes debemos asistir solo cuando sea absolutamente necesario…

(Para mí “absolutamente necesario” es cuando ya veo que el nivel por lograr algo está muy dificil y estamos pasando de la diversión a la frustración, ahí cambio el chip)

Desde luego que podemos enseñarle a jugar x cosa, ó mostrarle para que sirve cual o tal objeto, pero si antes, nos dedicamos solo a observar que significado ó que historias crean nuestros hijos a dicho objeto, nos llevaremos gratas sorpresas.

Y ahi es donde entra Waldorf, ésta pedagogía divide las etapas del niño en septenios (periodos de 7 años), y considera educar a un ser humano integral, un ser que va aprendiendo dependiendo de sus capacidades, intereses y etapa de desarrollo. Montessori tiene un enfoque bastante similar, el adulto es sólo un guía que aprovecha los periodos sensibles de la mente del niño como claves para lograr nuevas habilidades. Este guía no impone.

Durante el primer septenio, segun waldorf, dede los 0 hasta los 7 años, los niños tienen una gran capacidad imaginativa que van de la mano con el movimiento, el ritmo y el lenguaje oral propios de ésta edad, en ésta etapa especialmente es muy importante que el niño tenga contacto con la naturaleza, se mueva y, que le vistamos de manera apropiada para que explore, aún a pesar del clima e intentando (nosotros los adultos) no hacer del clima un obstáculo, (obviamente que hay excepciones a la regla).

La verdad es que no soy experta ni en la una ni en la otra, no vengo a imponer ni enseñar cual es mejor, sino a contar nuestra experiencia hasta ahora, ya que siento que ambas se complementan de una forma maravillosa; para mí, Montessori potencia la autonomía, Waldorf potencia la libertad de explorar, experimentar hacer cosas. Libertad y autonomía, suena hermoso.

Con la pedagogia waldorf también hay límites, por ejemplo, no le das a un niño una hoja de papel para que dibuje sin salirse de las lineas si aún no tiene madurez sicomotriz para hacerlo, pero sí le das una hoja de papel y le pides que la llene de color, sin salirse de la hoja.

«En la vida, más valioso que el saber es el camino que se hace para adquirirlo»
Rudolf Steiner.

«Nadie puede ser libre a menos que sea independiente; por lo tanto, las primeras manifestaciones activas de libertad individual del niño deben ser guiadas de tal manera que a través de esa actividad el niño pueda estar en condiciones para llegar a la independencia»
María Montessori

Mas importante que enseñarles a jugar, es dejar que ellos mismos exploren a través de las texturas, de los colores, de los sonidos, de la naturaleza, a traves de tantas cosas… y a partir de esa exploración, de ese juego, aunque no nos parezca correcto, aunque pareciera que “se equivocan”, fijen el aprendizaje.

Tanto la pedagogia Waldorf como Montessori coinciden que los primeros 7 años son un momento especial para no intervenir en enseñarle cosas para las cuales aun no tienen aún la madurez necesaria.

Esto incluye: escribir, leer… (ujum).

No quiero decir con ésto, que en nuestro caso con nuestros hijos con Síndrome de Down dejaremos que pasen estos 7 valiosos años esperando a que “hagan algo”, sino que es el periodo ideal para explotar esa imaginación con todo lo que tengamos a nuestro alrededor. Libres de tanto estimulo visual como la tv, y salir más a la naturaleza. Explorar más, sentir más, experimentar más.

Y que donde vivas no sea una excusa, nosotras vivimos en departamento, lo mas cercano que tenemos a la naturaleza son las areas verdes del edificio, ó un parque que tenemos cerca, aún con frio (no estando enfermos por supuesto), y bien abrigados salimos a jugar afuera. Y noto que cuando lo hacemos, la predisposicion de Ema para el resto del día es absolutamente positiva y colaborativa. Tiene ganas de hacer más, de experimentar más, ella solita.

Libertad, y autonomía. Ambas van de la mano, en éste camino debemos probar y adaptar lo que más se ajusta a nuestros hijos. La finalidad de todo ésto será lograr chicos independientes, autónomos y felices.