Nuestra Experiencia: El Jardin y El Colegio

Ya pronto se vienen las postulaciones a los colegios para el año 2020, quien no se ha sentido angustiada con el proceso, más un@ que es madre/padre de un hijo con discapacidad. Y desde hace un tiempo que quiero escribirles acerca de nuestra experiencia, así que acá va.

Quiero comenzar con una columna escrita por Sonia Castro a raíz de los dos casos de discriminación escolar que salieron a la luz pública hace algunas semanas, lo pueden leer aquí: https://www.elmostrador.cl/agenda-pais/2019/04/01/la-dolorosa-lucha-por-la-inclusion-escolar/, en ésta columna ella describe el caso de la niña con parálisis cerebral que fué reprobada de un dictado por no poder escribirlo. De solo ver la imagen de la prueba se me arruga el corazón, una y otra vez.

Si bien avanzamos en temas de inclusión, falta mucho como sociedad para que realmente hablemos de ella. Muchos colegios se preocupan de integrar a los niños con NEE y no de verdaderamente incluirlos. Si bien son muchos los colegios y jardines que abren sus puertas, son muchísimos más los que no, pienso que es dificil, para aquellos que no están “de éste lado de la vereda”; seguramente sin el nacimiento de Ema y su diagnostico no escribiría un blog, ni me abanderaría por, en éste caso, el Síndrome de Down, y las demás discapacidades y discriminaciones que vemos y leemos día a día de la misma manera, porque el “problema” no me afectaría directamente.

Y todo eso, aún a pesar de que siempre me he considerado una persona que trata por igual a todos, definitivamente hace 7 años mi mundo y mis prioridades cambiaron por completo. Hace 7 años no veía la discapacidad como la veo hoy. Si bien, sabemos que en la mayoría de los casos su nivel cognitivo puede ser inferior comparado al resto de sus pares sin ésta condición, tal pareciera que la mayoría de los colegios, por no meterlos en el saco a todos, lo asumen y nivelan hacia abajo, ó de plano no los aceptan.

Por lo general las excusas de los colegios sin programa de inclusión para rechazar la postulación de un estudiante con NEE son:

1. No tener el conocimiento de como implementar un programa inclusivo. (Por No tener conocimiento acerca del Síndrome de Down u otra Discapacidad).
2. No tener el personal capacitado para la labor.
3. No estar seguro como hacerlo.

Ema ha estado en 2 jardines y un colegio hasta ahora. En el primer jardín al que asistió, me indicaron que la colocarían en un nivel más bajo que el que correspondía a su edad para que ella no se sintiera más pequeña que el resto, si nos ponemos bien objetivos, discriminación por estatura, y control de esfínteres. Aunque iba “asumida” que ésto podría pasar, lo acepté, porque creía en el proyecto del jardín, y porque “es sólo un jardín”. Confié absolutamente.

El segundo jardín fué un Montessori, en éste jardín aceptaron a Ema sin ningún problema, ni comentario, y la colocaron en un nivel acorde a su edad (de 3 a 6 años). La metodología Montessori es otra cosa, las salas de clases están divididas de acuerdo a rango de edades, de manera que los niños mas grandes puedan ser solidarios con los mas pequeños, y los mas chicos aprendan de los mas grandes, en un entorno libre, respetuoso de sus tiempos. Aún así, Ema permaneció en la misma sala con la misma tía, por recomendación del jardín los 2 años que estuvo asistiendo. La verdad es que le tuve mucho cariño al jardín, pero dudo si la habrían promovido a Prekinder en el tiempo que le correspondía, yo creo que no.

Luego, ya nos tocaba comenzar el Kinder, confiamos en un colegio de la comuna que nos recomendaron distintas personas, recuerdo incluso, una mamá que cariñosamente se acercó a nosotras en la calle y nos recomendó el colegio a hijos cerrados. El colegio aceptó a Ema sin observaciones, solo le hicieron una evaluación en la que salió, para el colegio, muy bien, integrada y escolarizada fueron las palabras empleadas. Sin embargo, nos indicaron que era probable que repitiera el Kinder, ya que según su experiencia esto era lo mejor, “Ok”, asentí, confiando en que “eso no me iba a pasar a mí”.

El año pasado, en mayo/junio nos comentaron acerca de la posibilidad de repetición del kinder de Ema, debo admitir que no me gustó para nada la idea, Si pudieran leer mi mente les cuento que mi pensamiento fue: ¿como me dicen en mayo, que mi hija puede repetir el kinder?… porqué no me lo cuentan en Octubre/Noviembre, después que hemos trabajado durante el año y con sus debidos argumentos?… Bueno, a finales de año lo reafirmaron. ¿Los argumentos? Buena capacidad cognitiva pero falta de madurez para pasar a 1ero.

Honestamente, pienso que el año pasado no hicimos un buen trabajo, ni por casa, ni en el colegio. Yo, pequé de confiada, absolutamente en el colegio, en sus terapeutas. Pequé además de mamá sobrepasada con diversos temas familiares que no me dejaron pensar ni actuar con tranquilidad mental, y que importante éso de trabajar en nuestra salud mental.

Acá estamos, 2019, Ema tiene 7 años, y está repitiendo el Kinder. Pedí que cambiara de profesora, para que para ella fuera un cambio, y no se repitiera la historia del jardín de permanecer tanto tiempo con una misma tía; además, iba en la tarde, ahora cambiaría al horario de la mañana, lo cual nos obligaria a acostarla más temprano, establecer rutinas más concretas. Ser más ordenados.

Este año estoy más en contacto con la profesora, confío en que los especialistas del colegio son atingentes en materia educativa, pero yo además tengo mis propios especialistas que la evalúan, atienden y apoyan de manera externa.

No la “sobreterapeo”.

Hay avances, Ema está más madura que el año pasado, es porqué está repitiendo el kinder? ó ¿es porque es su proceso personal, de día a día ir creciendo, aprendiendo?, yo pienso que es porque tiene 1 año más de vida. Ema al día de hoy, no tiene la madurez con la que el colegio evaluó que sería difícil pasar a primero básico, es superior, ¿es díficil para los colegios pensar que el próximo año sí puede ser más díficil, pero que su madurez y habilidades mejorarán con el tiempo? ¿Con qué niño no es así?.

Ema es muy hábil para memorizar y aprender, pero no lo es tanto con las habilidades manuales, específicamente las motoras finas: cortar con tijera por ejemplo, definitivamente no le gusta, y no le gusta porque le cuesta, le cuesta mucho. Pero un niño que no puede escribir como Ema, ó como la niña a la que hacemos mención con parálisis cerebral, está condenado a ser etiquetado? Un niño que no puede hablar, está condenado a no avanzar, acaso el lenguaje es la única forma de comunicación?.

Entiéndaseme que no pretendo normalizar la discapacidad, estoy consciente de que cosas puede hacer Ema muy bien, en cuales necesita apoyo, y cuales definitivamente no hace. Pero estoy recién comenzando éste camino, y, si pudiera resumir las preocupaciones que como madre, en cuanto a escolarización, he tenido, y aún tengo, serían 2 principalmente:

1. Me preocupa que Mi hija no tenga amigos.
2. Me preocupa que Mi hija no tenga acceso a un curriculum general educativo, que sea adaptado a sus capacidades.

Entonces,

¿Como podemos fortalecer las relaciones de amistad en el colegio y fuera de éste?.
¿Como podemos trabajar con los colegios para que tengan un entorno realmente inclusivo?

Si pudieras apoyar dando soluciones, ¿que te gustaría implementar para resolver el desafío?

Siguenos

“Soy mamá orgullosa de Ema, quien nació con síndrome de Down, juntas queremos demostrar que si se puede, y derribar mitos acerca de ésta condicion

— mundodown

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