Tenemos tanto que aprender

Hace un tiempo leí un artículo de la revista publicada por el sitio web español www.downcantabria.com, acerca de lo que las personas con sindromde down nos enseñan, si estamos dispuestas a verlo, sin mayor comentario, citaré el texto:

” Muchos niños con síndrome de Down vienen al mundo tras una dolorosa lucha. Ya desde la fecundación nos demuestran cómo uno puede salir adelante partiendo de las más negativas condiciones iniciales. Se aferran a la vida desde el momento de la concepción, aun en las circunstancias más adversas, con un cromosoma de más, como si quisieran retar a una naturaleza que les está gritando que en esas condiciones no se puede venir al mundo. Ellos vienen y nos contagian sus ganas de vivir, su ilusión por estar aquí, su fuerza para agarrarse al mínimo clavo ardiendo de la existencia, por encima de barreras y de enfermedades. Las frecuentes dolencias que acompañan a la trisomía, muchas de ellas surgidas en los primeros días, hacen que tanto ellos como sus padres aprendan una importante lección: la vida, ese precioso don que todos recibimos como si fuera un derecho, es un privilegio, que para algunos es costoso, muy costoso.


Quizás por eso, quizás por la incertidumbre de un futuro que no se sabe con seguridad si pasará de mañana, son capaces de valorar todo lo que tienen y disfrutar de la vida como nadie sabe hacerlo. Se ha visto a pequeños con síndrome de Down que, en los más dolorosos momentos de su propia enfermedad, han sido quienes han dado coraje a sus padres o a otros familiares, diciéndoles que no se preocupen, que todo va bien, que todo se arreglará o proporcionándoles una inyección de ánimo, con sus juegos o con su risa.

¿Quiénes, en condiciones tan adversas, serían capaces de sonreír cada mañana con ese agradecimiento infinito por estar vivos? Su fe en la vida, su confianza en las personas, es también ilimitada. Las ganas de vivir son otra gran lección que las personas con síndrome de Down, desde niños, nos transmiten. La alegría de vivir, el agradecimiento por la vida, la sonrisa fácil, son señas de identidad de ese extraño cromosoma añadido.

El hecho de que sus logros sean más costosos, de que la enfermedad forme parte de su día a día desde siempre, de que les resulte difícil lo más elemental y simple, que los demás disfrutamos de manera gratuita, les hace, paradójicamente, especialistas en disfrutar de cada instante y maestros de las ganas de vivir. “

El articulo, bien lo dice, indica que puedes tomar el libro como literatura para alimentar el conocimiento, ó hasta como de autoayuda. Pero por favor, dáte un tiempo de leerlo, es realmente precioso y nos enseña que lo verdaderamente esencial está en disfrutar de lo cotidiano, de las cosas simples de la vida… Y esa habilidad podemos aprenderla también, ya que comunmente se les llama “lentos” a nuestros niños cuando, (y cito de nuevo):

“… las cosas verdaderamente importantes de la vida requieren tiempo y se cocinan a fuego lento. La comida pausada, en familia, permite que los hijos conversen con sus padres y compartan ideas, valores y sentimientos. Un tranquilo paseo, sin prisas, tiene efectos balsámicos sobre el estado de ánimo, algo que difícilmente puede proporcionar la conducción vertiginosa en el tráfico endemoniado de la ciudad. Y el trabajo bien hecho es, por lo común, el realizado despacio y con buena letra. Comer lentamente y disfrutar de la comida, pasear tranquilamente deteniéndose a mirar las hermosas sorpresas que el mundo con generosidad nos brinda, realizar las tareas con tranquilidad y perseverancia, son habilidades que poseen las personas con síndrome de Down y que los demás deberíamos utilizar como modelo y referencia. Hasta tareas cotidianas como vestirse o lavarse lo hacen con lentitud, algo que desespera a los padres aguijoneados por las prisas del día a día, pero que bien pudiera ser una fuente de crecimiento para ellos si supieran leer el mensaje entre líneas…..”

“Acepta a cada uno como es y respeta a quien es diferente.”
“Ama la Vida.”

Puedes revisar el contenido completo haciendo click en el siguiente link: http://www.downcantabria.com/revistapdf/115/79-108.pdf